Nota por Francisco Cubillo

Las elecciones presidenciales estadounidenses de 2016, en las que Donald Trump resultó ganador con una campaña construida sobre el nacionalismo y la xenofobia, demostraron al mundo que la manipulación de la información es un método efectivo para alterar la opinión pública y cambiar el rumbo de un país.

Las redes sociales fueron instrumentales en el desarrollo e impacto de las campañas de desinformación de las últimas contiendas electorales a lo largo de todo el continente americano, por lo que Twitter ya está preparándose, con la intención de tener nuevos protocolos en funcionamiento antes de las próximas elecciones norteamericanas.

Ahora la red social de microblogs promete etiquetar todo contenido alterado, manipulado, distorsionado o falso que circule entre sus usuarios, poniendo a la gente en contexto al interpretarlo.

Esto también significa que el contenido malicioso no necesariamente sería eliminado, pero si vería su distribución bloqueada y estaría identificado con su grado de alteración para limitar su impacto.

La regulación abarcará fotografías, imágenes, audio y video, tomando en cuenta incluso videos «deepfake» que probablemente van a ser la piedra angular de la mayoría de escándalos políticos por venir.

Lograr implementarlo va a ser complicado, pero Twitter promete encargarse de regular todo y tomar medidas acorde al caso para marcar, eliminar o bloquear contenido malicioso.

Comentarios

Comentarios