Texto por Francisco Cubillo

Cuando no está ocupada haciendo campañas en contra de vacunar niños, la médica clínica y homeópata Dra. Concepción «Chinda» Brandolino es reconocida por dar charlas de diversos temas, que van desde diatribas en contra del aborto legal, hasta temas como la «ideología de género» y el «nuevo orden mundial».

Aún así, a pesar de que la señora es parte de ese especial demográfico que cree que las vacunas provocan autismo, por alguna razón la UACA insiste en venderla como alguien a quien los ticos deberían tener en alta estima, en definitiva una «defensora de la vida».

¿Por qué putas una escuela de medicina patrocinaría no solo una, sino una serie de conferencias de una activista antivacunas?
(Spoiler: Ideología)

En Argentina Concepción ha protagonizado varios encontronazos durante la discusión de la ley del aborto seguro y se ha colocado como una referente «provida». También, en el proceso, ha sido acusada de manipular cifras, negar las muertes a causa de abortos clandestinos e incluso mostrar material de un parto «no cuidado» como si fuese un aborto.

Según la conspiracionista, la vacunación obligatoria es, junto al aborto, un método de control de población que imponen los países anglosajones a los latinos y asegura que son estándares no cumplidos por ellos mismos. Brandolino dice también que las potencias utilizan el aborto, la anticoncepción, la esterilización y la homosexualidad como métodos de control social por el nuevo orden mundial, y que las vacunas son una manera de lograr alguna de esas cuatro situaciones.

Como si esto no fuese suficiente para desacreditarla, Brandolino también es parte del «Movimiento Internacional Identitario», organización internacional promotora de racialismo, antisemitismo (muy diferente al antisionismo) que proclama como su misión «ser la semilla de un nuevo orden», integrada por una liga de supervillanos de talla hitleriana.

Como muestra, un botón: Salvador Borrego, exponente del revisionismo histórico hispano acusado de antisemitismo y David Duke, estrella dentro de la ultraderecha y el Ku Klux Klan, son parte de dicho grupo.

No es una sorpresa —aunque si una decepción— que la universidad que puso un feto de estereofón en el Festival de la Luz traiga a una pionera de la anticiencia y el antiintelectualismo y trabaje en darle una plataforma. Lo lógico sería que alguien en la cadena de mando comente que los graduados de esta universidad podrían percibir un desprestigio en sus títulos.

Según lo estipulado por el «estilo de vida identitario» del que Chinda es fundadora, los seguidores de dicha corriente deben «realizar proselitismo personalizado, atendiendo al menos un prospecto virtudes relevantes» y no podemos evitar pensar en que la UACA, como institución educativa, está de manera consciente exponiendo a sus alumnos a un hervidero de ideologías de odio, actuando de manera servil con líderes de movimientos extremistas.

La oferta académica de la UACA es bastante amplia, formando a generaciones que van desde ingenieros, doctores y economistas hasta psicólogos, empresarios y comunicadores. ¿Estas son las universidades y las ideas que queremos formando el criterio de quienes le dan forma a nuestro futuro?

Sin más, les dejamos esta joya de video, donde podemos ver a Chinda tener el descaro de ligar temáticas como la equidad de género, la salud sexual y la salud reproductiva con los movimientos illuminatis de George Soros y un plan malvado de Henry Kissinger en 1974 para evitar la industrialización del tercer mundo.