Por Francisco Cubillo

Con un atinado lanzamiento el primero de mayo, día en que se conmemora el movimiento obrero mundial, la artista Nakury escribe y canta una carta de amor al pueblo de Costa Rica y su espíritu de clase trabajadora con resiliencia estoica.

La escena musical costarricense suele mantener una oferta relativamente variada con la calidad en alto, pero nadie en el mainstream tiene una propuesta tan auténtica como la turrialbeña. Quien en algún momento participó en Miss Costa Rica es ahora una artista establecida a nivel regional, con una propuesta de hip-hop que va de la mano con el activismo social.

La también poetisa tiene un pasado doloroso, pero con «Para Mi Gente» usa rimas que iluminan para recordarnos que podemos convertir el dolor en color, motivándonos a seguir luchando por compartir paz, salud y educación en un mundo con un ambiente limpio y sin muros.

Ya lo dijo en algún momento Huba Watson, «para ser un MC, uno tiene que ser un erudito». Natasha Campos, mujer detrás de Nakury la artista, es lo que mis contemporáneos conocen como una mordida: también gestora cultural, grafitera, comunicadora y activista, esta mae tiene clara su visión y como materializarla. En una escena convulsa, ha logrado mantenerse relevante desde sus inicios sosteniendo sus ideales sobre todo lo demás. Alguien debería darle una campaña con las Naciones Unidas.

«Nakury estuvo bailando en la escena costarricense durante muchos años, por lo que conoce un montón de bailarines super cracks» cuenta Isaac Centeno al referirse al talento que protagoniza el video. Según el director fue un trabajo de intensa colaboración, con un crew de producción de 15 personas, sumando más de 50 con el talento. «La canción habla sobre nosotros y lo que queremos: agua limpia y tierra para cultivar. Grabar fue una experiencia brutal», reafirmó Centeno.

La diversidad en la producción del video destaca con dos bailarines especiales: Geco y Magaly, dos jóvenes cabécares de Alto Quetzal que componen el Crew Ditsëiwäwa wäjie, que significa Union de Ditsö (cabécar para clanes), en el que estudian danzas tradicionales e internacionales. Ellos y muchos más tomaron buses de larga distancia para colaborar en la producción del video.

El álbum «O» de Nakury se encuentra en etapa de post-producción, pero la descarga anticipada de los sencillos y el disco ya están disponibles a cambio de una donación de $10 para terminar de financiar los costos.

Ahora que los conciertos están suspendidos, la mejor manera de respaldar a nuestros artistas favoritos es compartiendo su contenido y comprando su material. Si el mensaje de Nakury resuena en ustedes también, respáldenla con lo que cuestan un par de cafés bonitos en chepe.