La agenda de esta semana trae una alegría para los fanáticos de los Héroes.

Por: Pablo Sandoval

Corrían aquellos lejanos años 80’s (más lejanos para unos que para otros eso sí) con sus peinados con pava, ropas coloridas y muchas (demasiadas) hombreras. Una época de muchos cambios que marcarían historia, unos tan trascendentales como la caída del muro de Berlín en 1989 (dando así fin al ‘Telón de Acero’), o el desastre nuclear en Chernobyl en 1986; hasta otros más anecdóticos como la aparición de Pac Man en el 80; o mi favorito, el nacimiento del Walkman por parte de Sony en 1981 (lo sé ya soy clásico).

También en la música tuvimos mucho de qué hablar. En 1980 muere asesinado John Lennon, dejando un vacío inmenso en la escena musical, un año después moriría Bob Marley apagándose una de las voces más emblemáticas del reggae y la cultura rastafari.  Pero no todo fue malo en la escena del rock en estas latitudes. Surgirían bandas de talla mundial como Soda Stereo, Caifanes, Los Fabulosos Cadillacs, Café Tacvba, entre otras que como llegaron se fueron.

Pero al otro lado del charco en tierras aragonesas en donde habitan los maños, una expresión de cariño para llamar a los habitantes de Aragón en España y que viene del latín “magnus” o sea grandes (y de verdad que se aplica viendo el tamaño de esos carajos), surge a mediados de los 80s una banda que hará historia, no sólo en su país sino en toda Europa y en Latinoamérica. De Zaragoza para el Mundo.

Y es que cuando hablamos de Héroes del Silencio, hablamos de una de las agrupaciones más importantes del rock iberoamericano y eso no es poca cosa, en una época en que los mercados estaban dominados por Michael Jackson, U2, The Police, Metallica, Guns N’ Roses, bandas realmente poderosas que arrasaban en ventas.

Si mencionamos a Zumo de Vidrio quizás no nos diga mucho, pero esa fue la banda que daría origen a los Héroes. A inicios de los 80s este trío formado por los hermanos Pedro (batería) y Juan (guitarra) Valdivia junto con su primo Javier Guajardo (voz) comenzaría a dar sus primeros acordes en el underground aragonés, incorporando después a Javier Loperena en el bajo y Quique Vicente segunda guitarra. Para 1984 se harían algunos cambios en la formación original e invitarían a un tal Enrique Ortiz de Landázury Izardui a tocar el bajo y a cantar…

Pasarían a ser un trío (Pedro, Juan y Enrique) teniendo su primera presentación en diciembre de 1984 y grabando su primera maqueta con los temas Olvidado, Sindicato del Riesgo, Héroe del Silencio (después Héroe de Leyenda) y Hologramas. Ya para el 85 se incorporarían Joaquín Cardiel en el bajo y Pedro Andreu en la batería quien sustituiría a Pedro Valdivia.

Cuenta la leyenda que yendo hacia las instalaciones de Radio Zaragoza para promocionar su maqueta sin aún haber definido cuál iba a ser el nuevo nombre de la banda uno de ellos sugirió el nombre del tema Héroes del Silencio, lo cual agradó al resto e hizo que el tema pasara de ser Héroe de Silencio a Héroe de Leyenda.  Ahh, por cierto, ese Enrique Ortiz pasaría a ser un tal Enrique Bunbury, lo demás es historia…  

Ya para 1988 grabarían su EP El Mar no Cesa, en setiembre de 1990 comenzarían la década con su mundialmente conocido Senderos de Traición destacando piezas como Maldito Duende y Entre Dos Tierras que llegaría a ser su himno y  llevándolos a dar 140 conciertos por toda España, una mini gira por Alemania, Suiza, Bélgica y Francia. Al año siguiente darían otra gira y por primera vez cruzarían el charco haciendo presentaciones en México.

En el año 1993 vería la luz El Espíritu del Vino (en lo personal, uno de mis discos favoritos de todos los tiempos) con temas más maduros como La Sirena Varada, Bendecida, Flor de Loto entre otros. La gira de este disco los llevaría a penetrar más en América llegando a consolidarse en México y abriendo mercado en Chile y Argentina. Y esto haría que todo un continente los acogiera convirtiéndolos en el grupo más importante español de su época.

Luego de una breve pausa en su ritmo para el 95 grabarían el Avalancha, que a la larga sería su último disco de estudio. Producido por Bob Ezrin quién había trabajado con artistas realmente pesados como Pink Floyd, Alice Cooper, Lou Ree y KISS. Producen una joya de disco con piezas tan poderosas como la homónima Avalancha o Iberia Sumergida hasta piezas que tocan las fibras más sensibles como En los Brazos de la Fiebre, Espuma de Venus o la misma Chispa Adecuada.

Para el año siguiente harían su mega gira El Tour Avalancha, en donde por fin la espera terminaría y tocarían en  suelo tico, un 17 de febrero de 1996 en el finado Anfiteatro del Herradura. Nunca me perdonaré no haber ido, pero qué le vamos a hacer. Como consejo, si tienen la oportunidad de ir a un concierto que les guste, hagan lo posible por no perdérselo, no vaya a ser que poco después de que pasen por tu país, la banda anuncie se va a separar ¡Ouchh! Y así fue como ese mismo año, poco antes de terminar su gira, se anuncia el fin de una era, una era llena de Rock & Roll del más alto octanaje.

Segunda presentación de Héroes del Silencio en Costa Rica.

Pero a los 10 años de su separación y cumpliendo la promesa que Bunbury hiciera alguna vez en uno de los conciertos en Madrid “nos vemos en la gira del próximo milenio” la banda haría una última gira Héroes del Silencio Tour 2007, para despedirse de sus fans. Siendo este un final definitivo para una banda que lo cambió todo, dejando millones de seguidores por el mundo y que aún hoy siguen teniendo vigencia.

Tanta vigencia tienen aún estos maños que a un año después de Héroes del Silencio Tour 2007, en un bar llamado Pub Chamán de Aspe (Alicante, España), se celebraría por primera vez el Día H, convirtiéndose en el día en que se le brinda homenaje a los Héroes del Silencio.

En un principio se dio en algunas ciudades españolas: Barcelona, Madrid, Zaragoza, Córdoba, entre otras. Pero ya para 2010 cruzaría el charco y se daría en Buenos Aires, en el DF, Santiago, Bogotá, Lima y por supuesto en Tiquicia. Y es que en todas las ciudades (ajustando los diferentes horarios) se realizan diferentes homenajes a la banda, dándole así a los Héroes año a año una vigencia como pocas bandas en la escena musical.

Este año la banda encargada de su tributo serán los chicos de Secuencia quienes hace unos pocos meses tuvieron como invitado a sus chivos nada más y nada menos que al llamado ‘quinto Héroe del Silencio’, Alan Boguslavsky, donde estuvieron tocando en varios sitios dando conciertos de altísima factura (que pocas veces se puede disfrutar de una verdadera estrella del rock tan de cerca, además de regalarnos un chivo acústico en el Yellow Submarine digno de un MTV Unplugged como aquellos de antaño. Ese día llegué al chante temprano, muy temprano; casi como para acomodar mesas, sólo para disfrutar de las pruebas de sonido de Boguslavsky y ver la calidad humana del mexicano. Es lo que diríamos un chavalazo, y ver cómo siendo la verdadera estrella del show se comportó como uno más de la banda, sin aires de grandeza ni tratando de sobresalir. Así es cuando te das cuenta que estás ante un grande.

Secuencia, banda encarga del tributo a Héroes del Silencio, que tiene lugar el 26 de octubre en Jazz Café San Pedro.

El mismo Boguslavky en muchas ocasiones elogió a la banda, y es que en la voz de Tony Villegas se escucha la esencia del mismo Bunbury pegando esos tonos que nos transportan en el tiempo a aquella época en dorada de los Héroes. El mae sabe cantar y su fuerza sobre el escenario la transmite al público quien se la retribuye coreando cada estrofa creando un vínculo mágico. El resto de la banda conformada por Josh Brice guitarra, Eric MP bajo, Kenneth Granados batería y Katherine en coros, hacen la armonía perfecta para una banda que transpira por sus poros el legado de esos aragoneses.

El Día H se celebrará el 26 de octubre en Jazz Café San Pedro y aunque faltan aún algunos días las entradas se van muy rápido, así que si quieren disfrutar de un chivo de más de 3 horas, con una de las mejores bandas tributo del país y sentirse parte de este homenaje mundial apúrense a conseguir las entradas, les aseguro que no se arrepentirán y en algunos casos como en el mío se volverán a sentir como de 15 años (ahhh, aquella ya -muy, muy, muy- lejana época).

Aún nos quedan cosas por decir…